La explosión que produjo el evento de Tunguska ha sido la explosión
natural más fuerte en la historia reciente de la Tierra y que ahora se
sabe fue causada por un pequeño asteroide sobre el Río Tunguska en
Siberia, Rusia. Detonando con una potencia estimada en mil veces la
de la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima, el evento de Tunguska
derribó árboles en un radio de 40 kilómetros e hizo temblar el suelo
como si de un tremendo terremotose tratara.
Los testigos del evento quedaron atónitos. Fotografías tomadas por una
expedición rusa a Tunguska unos 20 años después del evento, encontraron
los árboles tumbados en el suelo como si fueran palillos. El tamaño del
meteoro se estima entre 60 y 100 metrosde diámetro.
Algunas pruebas recientes sugieren que el cercano lago Cheko podría
incluso haberse creado por el impacto. Debido a lo alejado e
inaccesible de la zona de impacto, el estudio del suceso de Tunguska
fue tardío y confuso. El gobierno zarista no lo consideró prioritario
(algunas fuentes indican que tenían mucho interés en hacerlo pasar por
una «advertencia divina» contra la agitación revolucionaria en curso),
y no sería hasta 1921, ya durante el gobierno de Lenin, cuando la
Academia Soviética de Ciencias envió una expedición a la zona dirigida
por el minerólogoLeonid Kulik.
El clima permitió que la alteración de las huellas del impacto fuera
muy poca. Hallaría un área de devastación de 50 kilómetros de diámetro,
pero ningún indicio de cráter, lo que le resultó sorprendente, sobre
todo tomando en cuenta las crónicas en muchas partes de Europa que
daban cuenta de una explosión muy poderosa.
El bólido, probablemente rocoso detonó en el aire. La explosión fue
detectada por numerosas estaciones sismológicas y hasta por una
estación barométrica (presión) en el Reino Unido debido a las
fluctuaciones en la presión atmosférica que produjo. Incendió y derribó
árboles en un área de dos mil 150 kilómetros cuadrados, rompiendo
ventanas y haciendo caer a la gente al suelo a 400 kilómetros de
distancia.
Durante varios días, las noches eran tan brillantes en partes de Rusia
y Europa que se podía leer sin luz artificial. La energía liberada se
ha establecido, mediante el estudio del área de aniquilación, en
aproximadamente 10 o 15 megatones.
Bola de fuego
Si hubiese explotado sobre una zona habitada, habría producido una
mortandad de enormes dimensiones. Según testimonios de la población
Tungus, la etnia local nómada de origen mongol dedicado al pastoreo de
renos que lo vio caer, «brillaba como el Sol».
Informes del distrito de Kansk a 600 kilómetros del impacto,
describieron sucesos tales como barqueros precipitados al agua y
caballos derribados por la onda de choque, mientras las casas temblaban
y en los estantes los objetos de loza se rompían.
El conductor del ferrocarril Transiberiano detuvo su tren temiendo un
descarrilamiento, al notar que vibraban tanto los vagones como los
rieles.
Una expedición italiana que viajó a la zona en 1999, ha anunciado el
año pasado que ha encontrado un cráter (el lago Cheko) asociado al
suceso. Se trataría de un cráter de unos 50 metros de profundidad y 450
de diámetro localizado a 5 kilómetros del epicentro de la explosión.
Los científicos afirman que han estudiado anomalías gravitatorias y
muestras del fondo del lago que revelan este origen.
Además, no hay testimonios ni mapas que avalen la existencia de este
lago con anterioridad a 1928. Creen que se trataría en un fragmento
menor del cuerpo impactante (cometa o asteroide) y que chocó a
velocidad reducida. No obstante los resultados de esta expedición no
son definitivos, puesto que habría que obtener muestras más profundas.
El evento Tunguska es la principal colisión de un pequeños asteroide
con la Tierra registrada en los últimos cien años, pero no es la único;
el evento del Mediterráneo Oriental fue una explosión aérea de alta
potencia ocurrida sobre el mar Mediterráneo, el día 6 de junio de
2002.La detonación, similar a la de una pequeña bomba atómica, ha sido
atribuida a un objeto celeste no detectado durante su aproximación a la
Tierra. El objeto se desintegró y sus fragmentos no han sido
recuperados.Al no alcanzar la superficie y ocurrir sobre el mar, no se
produjo cráter. Al igual que ocurre en la teoría generalmente aceptada
del objeto de Tunguska, el bólido, de unos 10 metros de diámetro,
detonó en el aire debido a los poderosos desequilibrios térmicos
producidos por la entrada en la atmósfera terrestre. La explosión fue
detectada por numerosas estaciones sismológicas.
La energía liberada se ha establecido, mediante medición por
ultrasonidos, en aproximadamente 26 kilotones (el doble que Hiroshima,
más o menos como Nagasaki, como una pequeña bomba nuclear moderna). Si
hubiese explotado sobre zona habitada, las consecuencias habrían sido
catastróficas.
El evento de Vitim o acontecimiento de Bodaybo, fue una explosión de
medio kilotón ocurrida en torno a las 22 horas (hora local) del 25 de
septiembre de 2002 en la taiga próxima al río Vitim, cerca de la ciudad
de Bodaibo, en Siberia. A diferencia del cercano evento de Tunguska, en
esta zona se han hallado importantes cantidades de radiación residual
en forma de tritio e isótopos radiactivos de cobalto y cesio. |